Sesión 2

2. Esculturas habitables: la tela hecha prenda

“Quería ser escultora y me daba igual trabajar con telas o piedras”  (Madame Grès)

Como si de un lienzo de piedra se tratara, la moda ha establecido una asociación íntima con el campo de la escultura, de ahí que se pueda afirmar que su relación ha generado el término “esculturas habitables”, en donde la tela, el cuerpo, el movimiento y el volumen se transforman en elementos primordiales en el proceso de diseño, con la impronta de generar una armonía entre forma y material.

El arte y la moda se bosquejan en una poética del traje que refleja mas allá de una tendencia, sino también un proceso en el cual los diseñadores establecen dinámicas que en muchos casos se alejan de la industria para revertirla en colecciones que tienen una interacción directa con el cuerpo de quien porta sus prendas, sin que esto mine su salida comercial en el campo de la moda, pero que a su vez refresca la estandarización que se puede presentar en ella. El investigador Luis Casablanca Migueles en su proyecto sobre la obra de Jesús del Pozo lo define muy bien: “La moda, al igual que el arte, necesita que la creen. Nada es tan inservible y sin vida como un rollo de tejido olvidado en la esquina de un taller, una hoja sin dibujar o una tela sin imprimir. Partiendo de cero, con el fin de alcanzar el desarrollo formal de las colecciones, surge el fenómeno artístico, solo apreciable a cierta distancia por los que están fuera del proceso creativo, más que por los propios implicados”

Las derivaciones que se producen van desde diseños que se ajustan a las dinámicas del mundo de la alta moda hasta prendas de una naturaleza mucho más contemplativa y que va dirigida a un público de circuitos museísticos. En ambos casos el proceso implícito determina su salida, pero refleja también el campo primordial que el arte toma en la configuración y desarrollo de la moda. Ya sea a través de términos como “esculturas habitables”, moda arquitectónica o moda contemplativa es un hecho que su convergencia es irrefutable, como el mismo Casablanca asevera “defendemos la moda como una disciplina artística contemporánea”. De ahí que actualmente veamos tantas expresiones del campo del arte, ya no sólo en el diseño, sino también en la configuración de la estética, conceptualización y producción de las colecciones, incluso no es extraño encontrar a artistas colaborando con casas de moda o bien diseñadores trabajando en el arte y en la realización de exhibiciones en museos.

Hoy más que nunca, el contexto de la moda contemporánea nos muestra el trabajo transdisciplinar que esta resultando de estas asociaciones y como todos los campos se ven beneficiados de ello.

Cierro con una frase que me parece muy acorde, muchos de los diseñadores de este campo “entienden el vestido como un objeto construido como superficie, material y volumen con los que trabajar, muchas de las veces entendidos como si se tratara de un cuadro o una escultura”

Sesión vista en clase

Esculturas Habitables

Materiales de Lectura

Jesús del Pozo – Luis Casablanca Migueles

La tela y el edificio reproducen el cuerpo humano

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